Ya disponible para descargar el Informe de la Asociación Española de Business Angels (AEBAN), que muestra cómo los Business Angels españoles se consolidaron en 2025 como un puente profesional hacia el capital institucional en un entorno inversor más complejo y exigente
La Asociación Española de Business Angels (AEBAN) en colaboración con IESE Business School ha presentado hoy una nueva edición de su informe ‘La inversión ángel en startups: Evolución, actividad y tendencias’. El documento ofrece una radiografía actualizada del papel que desempeñan los business angels en España y Europa, poniendo el foco no solo en la actividad inversora, sino especialmente en la evolución de esta figura dentro del ecosistema emprendedor.
El informe cuenta con el apoyo de instituciones y empresas patrocinadoras de AEBAN, CaixaBank DayOne e ICEX – Invest in Spain, así como de las entidades ATZUCAC y Startupxplore.
Puede descargarse en: https://aeban.es/informes-aeban/
El business angel evoluciona: de ‘Smart Capital’ a facilitador de trayectorias de financiación
El estudio concluye que la figura tradicional del business angel está viviendo una profunda transformación. Frente al modelo histórico centrado en la aportación de capital individual e intelectual en fases semilla, emerge un perfil cada vez más profesionalizado, que coinvierte cada vez más con otros actores del ecosistema (redes, vehículos, clubes) y evalúa de manera más cualificada y técnica las oportunidades que selecciona.
Esto se refleja en el mercado español de manera evidente, donde el capital tiende a concentrarse en empresas con mayor grado de validación. En España, la inversión de business angels en operaciones de hasta 5 millones de euros creció un 16,3% en 2025, mientras que más del 80% del capital movilizado se concentró en rondas de entre 1 y 5 millones de euros, lo que evidencia una mayor sofisticación del mercado y operaciones de mayor escala.
La persistente debilidad de liquidez, los horizontes de inversión más prolongados y la necesidad de reservar capital para seguimiento, sitúa la actividad del Business Angel en un papel más amplio de selección, estructuración y acompañamiento. Se convierte en facilitador de trayectorias de financiación y se focaliza en preparar a las compañías para futuras rondas de financiación más exigentes.
Para Marta Huidobro, presidenta de AEBAN, «desde la asociación subrayamos que el business angel está ganando cada vez más relevancia, no porque sustituya al venture capital, sino porque cumple una función clave en las fases donde más proyectos encuentran dificultades para avanzar. Su papel consiste en acompañar a las startups entre la financiación inicial y la llegada de rondas de crecimiento de mayor tamaño, aportando no solo capital, sino también experiencia empresarial, contactos estratégicos y apoyo en la profesionalización del proyecto».
Para Laura Caballero, directora asociada del Centro de Emprendimiento y de Innovación del IESE y responsable de la Red de Business Angels del IESE, «el business angel afronta una encrucijada marcada por la incertidumbre macroeconómica, la creciente complejidad técnica de los proyectos y la irrupción de la IA durante el proceso inversor, factores que elevan las barreras de acceso al mercado informal de financiación inicial. La pertenencia a redes profesionales y la formación continua se vuelven esenciales para adaptarse a estas dinámicas y decidir con criterios rigurosos».
Especialmente en las etapas más inciertas del desarrollo empresarial, la intervención del business angel se convierte en un elemento crítico dentro de la arquitectura de financiación emprendedora, facilitando que los proyectos con mayor potencial puedan evolucionar hacia rondas institucionales posteriores y con mayores garantías de continuidad.
Más capital agregado, pero el reto sigue siendo escalar compañías
El informe destaca que, aunque el mercado mantiene capacidad inversora, persisten tensiones en la financiación de las fases iniciales. En España, la inversión total en startups alcanzó los 3.114,9 millones de euros en 2025, aunque el 44% del capital se concentró en solo 15 grandes operaciones superiores a 50 millones de euros (datos de informe SpainCap / Ecosistema Startup).
Esto pone de manifiesto que el gran reto del ecosistema ya no consiste solo en movilizar más volumen total de inversión, sino en conseguir que un mayor número de startups avance con éxito hacia etapas de crecimiento. Es decir, que más compañías logren superar la fase inicial, generar tracción suficiente para atraer rondas posteriores de mayor tamaño y consolidar modelos de negocio sólidos, escalables y sostenibles en el tiempo.
Liquidez y reciclaje de capital: uno de los grandes frenos del sistema
Entre los principales retos detectados figura la debilidad de los mecanismos de liquidez y desinversión, elemento clave para que el capital privado pueda reciclarse hacia nuevos proyectos.
El informe recuerda que en 2025 solo se registraron 19 salidas a bolsa de startups respaldadas por venture capital en Europa, mientras que en España las operaciones de desinversión se situaron en 49 transacciones, lejos del máximo de 80 alcanzado en 2022 (según datos sectoriales internacionales citados en el informe).
Para AEBAN, mejorar las vías de salida será determinante para reforzar la inversión temprana en los próximos años. Las desinversiones —ya sea mediante ventas corporativas, mercados bursátiles, operaciones secundarias o fórmulas ordenadas de recompra— permiten que los inversores recuperen capital, materialicen retornos y puedan reinvertir en nuevas startups. Sin estos mecanismos, el dinero permanece inmovilizado durante más tiempo, aumenta la percepción de riesgo y se reduce la capacidad del ecosistema para financiar nuevos proyectos innovadores.
El informe subraya además que la liquidez no solo beneficia al inversor, sino también al conjunto del mercado: atrae nuevos perfiles inversores, mejora la confianza en el asset class y facilita la profesionalización de la inversión ángel.
El estudio recoge que en España la permanencia media de las participadas en cartera alcanza 5,6 años. Además, señala que aproximadamente una de cada dos compañías que, por madurez temporal, deberían haberse desinvertido, continúa todavía en cartera, reflejando la lentitud actual de los mecanismos de salida.
Europa sigue fragmentada para invertir y escalar
El informe sitúa a Europa en una fase de transición relevante para el emprendimiento innovador y la inversión privada. El continente mantiene una base sólida de talento, tecnología y capacidad financiera, pero sigue enfrentando desafíos estructurales para competir al máximo nivel con otros grandes mercados internacionales. En 2025, la inversión de venture capital en Europa alcanzó los 58.700 millones de euros, un crecimiento del 4,5%, aunque acompañado de un 17% menos de operaciones, señal de un mercado más selectivo y concentrado.
Este comportamiento refleja una tendencia clara: existe capital disponible, pero se canaliza hacia menos compañías, con mayores exigencias de tracción, escalabilidad y capacidad de ejecución. En otras palabras, Europa continúa financiando innovación, pero con criterios más estrictos y favoreciendo proyectos más maduros o con mayor visibilidad tecnológica.
Uno de los principales focos de preocupación se encuentra en las fases iniciales. La inversión en etapas pre-seed, seed y early stage descendió un 16,4%, mientras el número de operaciones cayó un 21,1%, encadenando varios ejercicios de retroceso. Esto indica que muchas startups encuentran hoy más dificultades para acceder a sus primeras rondas, precisamente en el momento donde el apoyo del business angel resulta más decisivo.
El informe también subraya que el verdadero reto europeo no es tanto la creación de startups como su capacidad para escalar y convertirse en compañías líderes globales. Europa genera proyectos innovadores y talento emprendedor, pero todavía acusa una menor profundidad en rondas de crecimiento, menor agilidad operativa y una fragmentación de mercados que ralentiza la expansión internacional. En España en concreto, abundan las compañías financiadas en etapas iniciales y existe capacidad para movilizar tickets pequeños o medianos, pero falta continuidad en Series A y, sobre todo, en rondas de crecimiento de mayor tamaño.
Persisten diferencias regulatorias, fiscales, societarias y administrativas entre países que dificultan la coinversión transfronteriza y elevan la complejidad para startups e inversores. Frente a otros mercados más integrados, muchas compañías europeas deben crecer enfrentándose a múltiples marcos normativos, lo que consume tiempo, recursos y competitividad.
Otro elemento destacado es la fuerte concentración del capital en determinados sectores. Las compañías vinculadas a inteligencia artificial captaron 23.500 millones de euros en 2025, equivalentes al 35,5% de toda la inversión europea. Esto demuestra la capacidad de atracción de este vertical, aunque también evidencia que parte importante del mercado depende de pocos segmentos tractores.
A ello se suma la debilidad de los mecanismos de liquidez. En 2025 solo se registraron 19 salidas a bolsa de startups respaldadas por venture capital en Europa, una cifra muy reducida para el tamaño del mercado. La escasez de exits limita el reciclaje de capital, reduce retornos y ralentiza nuevas inversiones en fases iniciales.
En este contexto, según Marta Huidobro, «desde AEBAN consideramos que Europa necesita avanzar hacia una agenda de competitividad emprendedora basada en cuatro ejes: más integración de mercados, mayor coinversión paneuropea, mejores vías de liquidez y marcos regulatorios más homogéneos. Ese entorno beneficiaría tanto a startups como a business angels, que podrían acceder a más oportunidades, mayor escala y mejores condiciones para acompañar el crecimiento empresarial».
Para España, este escenario europeo abre también una oportunidad estratégica. Si se reducen barreras y aumenta la inversión transfronteriza, los business angels españoles podrán participar en operaciones internacionales con mayor facilidad y, al mismo tiempo, atraer coinversión exterior hacia startups nacionales con potencial global.
Nuevos perfiles inversores: mujeres, family offices y coinversión digital
El informe identifica una transformación relevante en la base inversora que participa en fases iniciales. La figura tradicional del business angel, históricamente asociada a perfiles muy concretos, da paso a un ecosistema más diverso, profesionalizado y abierto a nuevos actores que aportan no solo capital, sino también visión estratégica, experiencia sectorial y capacidad de conexión.
Uno de los cambios más significativos es la incorporación progresiva de mujeres inversoras. Aunque su peso sigue siendo reducido en términos relativos, la tendencia es claramente positiva. En Europa, las mujeres representan actualmente entre el 12% y el 14% del total de business angels, según datos de EBAN (European Business Angel Network) recogidos en el informe AEBAN 2026. Su avance no responde únicamente a criterios de diversidad, sino también a una ampliación natural del mercado inversor y a la incorporación de nuevos enfoques en la selección y acompañamiento de proyectos emprendedores.
El estudio destaca que una mayor presencia femenina puede contribuir a enriquecer la toma de decisiones, ampliar redes de oportunidad y favorecer una visión más plural en el análisis de startups. Para AEBAN, se trata de una tendencia estratégica que puede fortalecer la calidad y profundidad del ecosistema inversor en los próximos años.
Otro fenómeno creciente es el papel de las family offices como origen de nuevos business angels o como coinversores en operaciones tempranas. Estos vehículos patrimoniales, tradicionalmente centrados en otras clases de activos, están incrementando su exposición a startups e innovación como parte de estrategias de diversificación y largo plazo. La actividad de las family offices en rondas de hasta 5 millones de euros constituyó una excepción con un crecimiento del 40% respecto a 2024.
Su entrada aporta tickets de mayor tamaño, capacidad de seguimiento en rondas posteriores y una visión patrimonial compatible con procesos de maduración empresarial más largos.
El informe también subraya el papel de las plataformas para la inversión angel y su potencial de colaboración con los business angels es un formato que permite no solo la agregación de pequeños tickets, sino también la validación social o comercial, la creación de vehículos formales para ronda de seguimiento, filtro de oportunidades seleccionadas y democratización del acceso a la inversión en startups.
En el ámbito europeo, la Unión Europea contabiliza ya 181 plataformas autorizadas de crowdfunding, que movilizaron 4.000 millones de euros, de las cuales 64 operan en equity crowdfunding, según datos de la European Securities and Markets Authority (ESMA) recogidos en el informe. Esta evolución confirma que la tecnología también está transformando la inversión ángel, y generando fórmulas más eficientes de colaboración.
Para AEBAN, la progresiva incorporación de nuevos perfiles de mujeres inversoras, family offices y plataformas de financiación participativa refleja una tendencia de fondo: el ecosistema business angel se amplía, se moderniza y gana capacidad para financiar más proyectos con mejores herramientas y mayor especialización.
Segunda carrera profesional: invertir experiencia además de capital
El informe detecta también una tendencia creciente: la inversión ángel como actividad posprofesional o segunda carrera para directivos, emprendedores y ejecutivos con experiencia acumulada.
Estos perfiles entienden la inversión en startups no solo como un vehículo de diversificación patrimonial sino también como una extensión natural de su capital humano, relacional y reputacional.
Además, este fenómeno responde a una complejidad cada vez mayor del entorno de inversión en fases privadas, que pone en valor perfiles profesionales que elevan el nivel de capacidades requeridas para invertir con criterio La actividad tiende a estructurarse en torno a prácticas más sistemáticas y cercanas a las del capital riesgo.
Una agenda para reforzar la inversión temprana
AEBAN considera prioritario avanzar en un marco que incentive la inversión privada en etapas iniciales mediante:
- mayor estabilidad fiscal para la inversión en startups
- impulso a la coinversión público-privada
- simplificación administrativa
- mecanismos más eficientes de liquidez
- mejor conexión entre business angels, fondos, corporaciones, universidades y centros tecnológicos
Una figura más necesaria que nunca
En un entorno donde la tecnología avanza más rápido, los procesos de financiación son más exigentes y escalar compañías resulta más complejo, el informe concluye que la figura del business angel no pierde peso: se vuelve más necesaria, más especializada y más estratégica que nunca.