Oktoberfest puso este domingo el broche final a una semana de celebración que volvió a estrechar los históricos vínculos entre Puerto de la Cruz y Alemania
Música llegada desde Alemania, gastronomía, Paulaner Oktoberfest Bier, charangas, actividades familiares, Dogtoberfest y acciones solidarias protagonizaron una edición que volvió a llenar de ambiente diferentes espacios del municipio
Puerto de la Cruz despidió este domingo la 53ª edición de su Semana Bávara, poniendo fin a ocho días de música, tradición, gastronomía y cultura alemana que culminaron con tres intensas jornadas de Oktoberfest en la Explanada del Muelle.
Desde el 23 hasta el 30 de agosto, diferentes espacios de la ciudad se convirtieron en escenario de una celebración que forma parte de la historia turística y cultural de Puerto de la Cruz y que, más de cinco décadas después de sus orígenes, continúa sirviendo como punto de encuentro entre Canarias y Alemania.
El gran cierre llegó entre el viernes 28 y el domingo 30 de agosto con el Oktoberfest Puerto de la Cruz, tres jornadas de entrada gratuita en las que residentes y visitantes compartieron música en directo, gastronomía, cerveza y numerosas actividades en la Explanada del Muelle.
La música alemana vuelve a recorrer Puerto de la Cruz
Uno de los grandes hilos conductores de esta 53ª edición fue nuevamente la música.
La Orquesta Reinheitsgebot, llegada desde Alemania y dirigida por Karsten Weber, acompañó a Puerto de la Cruz durante toda la Semana Bávara, desde el concierto inaugural celebrado en el Lago Martiánez hasta las actuaciones y pasacalles desarrollados durante los días posteriores y su participación en el Oktoberfest.
La música salió también a las calles, acercando la celebración a diferentes puntos de la ciudad y recuperando uno de los elementos más característicos de una Semana Bávara que busca que la tradición se viva más allá del recinto del Oktoberfest.
Durante el fin de semana, las charangas añadieron otro registro a la programación. Txaranga Band Tocats y 101 Brass Band llevaron la música entre el público, mientras que diferentes actuaciones en directo, entre ellas The Vid Band, completaron la propuesta musical de la Explanada del Muelle.
Un pedacito del Oktoberfest de Múnich junto al Atlántico
La gastronomía volvió a ser otro de los grandes pilares de la celebración, acompañada este año por uno de los principales atractivos de la 53ª edición: la llegada de Paulaner Oktoberfest Bier a Puerto de la Cruz.
El público pudo degustar la cerveza elaborada especialmente para el Oktoberfest y procedente de una de las seis cervecerías tradicionales autorizadas para servir cerveza en el Oktoberfest de Múnich.
Además, Puerto de la Cruz tuvo la particularidad de poder disfrutarla antes del comienzo de la celebración muniquesa, reforzando simbólicamente ese puente entre Tenerife y Baviera que está en el origen de la Semana Bávara.
La propuesta se completó con diferentes opciones gastronómicas y una oferta de bebidas que acompañaron las tres jornadas de celebración.
Un domingo para compartir el Oktoberfest en familia
La última jornada mostró además una de las caras más familiares de la celebración.
El Oktoberfest Infantil acercó el evento a los más pequeños con una programación específica para niños y niñas de entre 4 y 14 años, que incluyó maquillaje facial, manualidades, juegos, carreras y actividades a lo largo del domingo.
También regresó Dogtoberfest, consolidando el carácter dog friendly de la última jornada y permitiendo que numerosos asistentes pudieran compartir la experiencia acompañados de sus perros.
El recinto contó con bebederos y zonas de sombra y descanso, además de diferentes acciones vinculadas al bienestar animal.
Una celebración que también deja huella fuera del recinto
La dimensión festiva de esta edición estuvo acompañada por una vertiente solidaria, a través de las rifas realizadas durante el Oktoberfest con premios aportados por las empresas colaboradoras.
La recaudación de las jornadas del viernes y sábado estuvo destinada a la Fundación Canaria José Luis Montesinos, que trabaja para favorecer la autonomía y mejorar las oportunidades de personas en situación de vulnerabilidad.
El domingo, coincidiendo con Dogtoberfest, la iniciativa centró su apoyo en protectoras y refugios de animales, vinculando la última jornada de la celebración con el bienestar animal.
Una acción que fue posible también gracias a las empresas que cedieron premios y colaboraron para convertir la participación del público en una forma adicional de contribuir al entorno.
Más de cinco décadas de historia compartida
Con el cierre del Oktoberfest termina una nueva edición de una tradición que hunde sus raíces en la histórica relación entre Puerto de la Cruz y la comunidad alemana.
Durante ocho días, la Semana Bávara volvió a extenderse por diferentes espacios del municipio a través de conciertos, pasacalles y actividades, antes de desembocar en las tres jornadas multitudinarias de la Explanada del Muelle.
La continuidad de esta celebración durante 53 ediciones es fruto del trabajo conjunto del Centro de Iniciativas y Turismo de Puerto de la Cruz, Viajes Canarias Europa, las instituciones, patrocinadores, colaboradores y empresas que año tras año respaldan el proyecto.
Una colaboración público-privada que permite mantener viva una tradición con más de medio siglo de historia y que, al mismo tiempo, continúa evolucionando con nuevas propuestas dirigidas a diferentes públicos.
Gracias por hacer posible la 53ª edición
Concluida la programación, la organización quiere trasladar su agradecimiento a todas las instituciones, patrocinadores, colaboradores, empresas y profesionales implicados en el desarrollo de la Semana Bávara y el Oktoberfest Puerto de la Cruz.
También al personal técnico, artistas, músicos, equipos de seguridad, restauración y servicios que han trabajado durante estos días y, especialmente, a todas las personas que han participado en las diferentes actividades y han vuelto a convertir las calles y la Explanada del Muelle en un punto de encuentro.
La 53ª Semana Bávara – Oktoberfest Puerto de la Cruz cierra así una nueva edición después de ocho días de celebración.
«Las jarras se guardan, la música se despide y Puerto de la Cruz comienza ya la cuenta atrás para volver a encontrarse con Baviera. Prost!».