23.3 C
Madrid
martes, abril 28, 2026

Rubén Duque explica por qué el talento ya no es suficiente para que una empresa gane en 2026

Debes leer

Rubén Duque Rubio publica «Equipos invencibles», donde defiende que el verdadero diferencial no es el talento individual sino la cultura de equipo capaz de alcanzar el alto rendimiento y mantenerlo cuando llegan los momentos decisivos

Durante años, el mundo empresarial y deportivo han repetido la misma idea: para ganar hay que atraer al mejor talento. Sin embargo, cada vez más líderes empiezan a descubrir una realidad muy distinta. El talento por sí solo no gana.

Esa es la idea central de Equipos invencibles, el libro del conferencista internacional y especialista en liderazgo de equipos de alto rendimiento Rubén Duque, quien ha trabajado con selecciones nacionales de rugby, atletas olímpicos y líderes de empresas multinacionales en Europa y Latinoamérica. El libro recoge aprendizajes del deporte de élite y del trabajo con líderes empresariales, no desde la teoría, sino desde la observación práctica de cómo funcionan los equipos que logran rendir bajo presión durante años.

Equipos invencibles propone una reflexión necesaria: si el talento es tan abundante, ¿por qué tan pocos equipos consiguen resultados extraordinarios? La propuesta del libro se resume en un modelo de tres niveles: YEN — «Yo», «Ellos», «Nosotros».

El primer nivel, «Yo», parte de la capacidad de liderarse a uno mismo. Equipos invencibles defiende que tener un propósito claro es el punto de partida de cualquier equipo extraordinario.

«Tener un propósito da sentido al esfuerzo. Cuando uno sabe para qué hace las cosas, es capaz de atravesar momentos que de otra forma le superarían», escribe Duque.

El libro introduce también el concepto de ser invencible: «Ser invencible no significa no perder. Significa no dejarse ganar». A ese principio suma dos valores que el libro considera esenciales: humildad y generosidad. «En el fracaso es fácil ser humilde. Lo difícil es ser humilde en el éxito. El momento en el que uno cree que lo sabe todo es el momento en el que dejamos de aprender y, por tanto, de evolucionar».

El segundo nivel, «Ellos», aborda el error estratégico más frecuente que Equipos invencibles identifica en las organizaciones: contratar exclusivamente por talento técnico.

«Ser bueno en lo técnico es el peaje mínimo que hay que pagar. Nadie gana campeonatos siendo mediocre en lo técnico. Pero los equipos extraordinarios también se construyen con personas extraordinarias», señala el libro. Equipos invencibles recoge la filosofía de los All Blacks, con quienes Duque se ha formado directamente: Better people make better All Blacks. Y una definición de liderazgo que el libro sitúa como eje: «Liderar nunca tuvo que ver con uno. Liderar siempre tuvo que ver con otros».

El tercer nivel, «Nosotros», es el más difícil de construir y el más poderoso. Equipos invencibles describe el momento en que el liderazgo deja de depender de una persona y pasa a ser responsabilidad colectiva. El libro cita el dato de Keith Ferrazzi en Never Lead Alone: el 58 % de los empleados afirma confiar más en extraños que en sus propios compañeros. Para ilustrar la cultura del «Nosotros», Equipos invencibles hace referencia a la filosofía africana Ubuntu — «so(y) porque so(mos)» — y al concepto maorí Whakapapa. Según el informe State of the Global Workplace de Gallup, solo el 23 % de los empleados en el mundo se siente comprometido con su trabajo.

«En un mundo lleno de talento, la verdadera ventaja competitiva sigue siendo la misma: el equipo», concluye Duque.

- Anuncio -spot_img

Más artículos

- Anuncio -spot_img

Último artículo