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martes, agosto 4, 2026

Allianz: el calor dispara los siniestros del hogar en España

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Durante los episodios de calor del verano, los servicios de control de plagas aumentan un 129 %, los daños por caída de rayo o inducción eléctrica un 60 % y las averías en frigoríficos un 35 %, según datos de Allianz. Las olas de calor podrían costar a España hasta un 1,4 % de su PIB por la pérdida de productividad, el deterioro de bienes y la presión sobre las infraestructuras, según estimaciones de Allianz Research

Las olas de calor no solo elevan los termómetros: también disparan determinadas incidencias en hogares y negocios. Durante los episodios de altas temperaturas en España, los servicios de control de plagas aumentan un 129 %, los siniestros relacionados con inducción o caída de rayo crecen un 60 % y las averías de frigorífico o los daños en bienes refrigerados se incrementan un 35 %, según datos de Allianz.

Las olas de calor se han consolidado como uno de los fenómenos climáticos con mayor impacto en la vida cotidiana y en la actividad económica en España. Más allá del malestar asociado a las altas temperaturas, el calor extremo puede afectar a la salud de las personas, provocar daños en hogares y negocios y aumentar el riesgo de incidencias en sistemas de refrigeración, instalaciones eléctricas o equipos destinados a la conservación de alimentos.

Los datos de Allianz ponen de manifiesto que estos episodios tienen un reflejo directo en el aumento de determinadas asistencias y siniestros. El incremento de las incidencias relacionadas con el calor evidencia cómo este fenómeno trasciende el ámbito meteorológico y tiene consecuencias directas sobre la protección de las personas, sus viviendas y su patrimonio, reforzando la importancia de la prevención y de adoptar medidas para minimizar sus efectos

Pérdida de productividad
A este escenario de siniestralidad doméstica e industrial se suma una dimensión macroeconómica relevante. De acuerdo con los análisis de Allianz Research, las olas de calor registradas en 2025 podrían restar hasta un 1,4 % al PIB de España y un 0,5 % al PIB del conjunto de Europa, como consecuencia de la pérdida de productividad, el deterioro de bienes, la presión sobre infraestructuras y el aumento de los costes asociados a la adaptación.

El coste humano es igualmente alarmante, ya que el calor extremo es ya el fenómeno meteorológico más mortal del continente. Solo en el verano de 2022 se atribuyen 61.672 fallecimientos al calor en Europa, mientras que entre los años 2000 y 2023 el cambio climático ha provocado 157.000 muertes prematuras en los países europeos analizados, de las cuales 151.100 fueron consecuencia directa de las olas de calor.

«El calor extremo ya no es un fenómeno puntual ni limitado al verano. Sus efectos se extienden a la salud, los hogares, los comercios, las empresas y las infraestructuras. Por eso, la prevención debe entenderse como la primera forma de protección: anticiparse permite reducir riesgos, evitar daños y cuidar mejor de las personas», señalan desde Allianz.

Prevención, protección y resiliencia
Allianz subraya que la adaptación al calor extremo exige combinar información, prevención y protección. En el corto plazo, las alertas tempranas y las medidas preventivas ayudan a reducir el impacto de los episodios de calor. A medio y largo plazo, será necesario avanzar en edificios mejor preparados, espacios urbanos más resilientes, hábitos de consumo energético responsables y planes de continuidad adaptados a temperaturas cada vez más elevadas.

Desde su conocimiento del riesgo, Allianz trabaja para acompañar a particulares, autónomos y empresas en la identificación de vulnerabilidades y en la adopción de medidas que ayuden a reducir daños. La compañía destaca que el seguro desempeña un papel clave no solo en la respuesta ante un siniestro, sino también en la construcción de una cultura de prevención cada vez más necesaria ante fenómenos climáticos extremos.

«La prevención es una responsabilidad compartida. Informarse, planificar y actuar con antelación puede marcar la diferencia en una ola de calor. Nuestro objetivo es contribuir a que la sociedad esté mejor preparada para proteger su salud, su hogar y su actividad», concluyen desde Allianz.

Riesgos para la salud, el hogar y  la actividad económica
Cuando la temperatura del aire supera aproximadamente los 30 °C, especialmente si se combina con humedad elevada o noches cálidas, el organismo debe hacer un esfuerzo adicional para regular su temperatura. Esta situación puede derivar en deshidratación, estrés térmico y complicaciones cardiovasculares, respiratorias o renales, sobre todo en personas mayores, bebés, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y trabajadores expuestos al aire libre.

Pero el impacto del calor no se limita a la salud. En el entorno doméstico, las altas temperaturas pueden favorecer la proliferación de plagas, aumentar las incidencias en frigoríficos y sistemas de refrigeración, comprometer la conservación de alimentos y generar una mayor carga sobre las instalaciones eléctricas. En el ámbito empresarial, pueden afectar a la productividad, al bienestar de las plantillas, a la continuidad operativa y a la conservación de mercancías sensibles al calor.

Recomendaciones de Allianz para prevenir los efectos del calor extremo
Para la salud personal:

  • Consultar las alertas oficiales y adaptar los planes diarios a los avisos de calor extremo.
  • Evitar la exposición al sol y la actividad física intensa entre las 11:00 y las 19:00.
  • Hidratarse con frecuencia, incluso sin sensación de sed, y evitar bebidas alcohólicas o con alto contenido en azúcar.
  • Proteger a las personas más vulnerables: mayores, bebés, embarazadas, personas con patologías crónicas y trabajadores al aire libre.
  • No dejar nunca a niños, personas mayores o mascotas dentro de un vehículo, ni siquiera durante periodos breves.

Para el hogar:

  • Mantener frescos los espacios interiores y ventilar en las horas de menor temperatura.
  • Revisar el correcto funcionamiento de ventiladores, aires acondicionados y sistemas de refrigeración.
  • Extremar la conservación de alimentos y medicamentos que requieran frío.
  • Comprobar el estado de frigoríficos y congeladores.
  • Evitar sobrecargar enchufes e instalaciones eléctricas ante un mayor uso de aparatos de climatización.
  • Reforzar la limpieza y la vigilancia de posibles plagas.

Para empresas y comercios:

  • Revisar los planes de contingencia ante olas de calor.
  • Reorganizar tareas en horas de menor calor.
  • Proteger a empleados, clientes y productos sensibles.
  • Reforzar la vigilancia de plagas en locales comerciales y espacios con alimentos.

 Más información: https://www.allianz.es/.

© foto contains modified Copernicus Sentinel data (2019), processed by ESA, CC BY-SA 3.0 IGO

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