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lunes, agosto 3, 2026

Rentokil detecta un aumento de garrapatas este verano: el calor dispara su presencia en parques, jardines y hogares

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Las altas temperaturas, los inviernos cada vez más suaves, la introducción de fauna silvestre en las ciudades, y el incremento de las actividades al aire libre favorecen la proliferación e impacto de estos parásitos. Su presencia ya no solo se limita a entornos rurales, representando un mayor riesgo para personas y mascotas

Este verano, las garrapatas vuelven a situarse en el foco de las autoridades sanitarias y los expertos. Las altas temperaturas, unidas a unos inviernos cada vez más suaves, están favoreciendo la proliferación de estos parásitos y ampliando su presencia tanto en espacios naturales como en parques urbanos, jardines y zonas residenciales.

Ante este escenario, Rentokil, empresa líder en control de plagas y salud ambiental, alerta de la importancia de extremar la prevención durante los meses de mayor actividad para reducir el riesgo de picaduras y evitar que las garrapatas accedan también al interior de los hogares.

Un verano especialmente favorable para las garrapatas
Las garrapatas encuentran en el calor y la humedad las condiciones ideales para desarrollarse. Durante el verano aumenta tanto su actividad como las posibilidades de contacto con personas y animales, ya que se multiplican los paseos, las excursiones y las actividades al aire libre en zonas con vegetación.

Además, el cambio climático está modificando su comportamiento. El incremento de las temperaturas y la reducción de los periodos de frío intenso permiten que estos parásitos permanezcan activos durante más meses al año y se extiendan a zonas donde antes eran poco frecuentes.

De los espacios verdes al interior de las viviendas
Aunque el riesgo comienza en el exterior, las garrapatas también pueden acabar dentro de casa. Desde Rentokil explican que las mascotas son una de las principales vías de entrada, ya que pueden transportar estos parásitos en su pelaje tras un paseo por parques, jardines o áreas naturales. El incremento del número de animales de compañía en España también contribuye a aumentar la exposición a este tipo de plagas si no se adoptan medidas preventivas. No obstante, no hay que pensar que la ausencia de mascotas en casa libera de sufrir esta situación, puesto que las personas también pueden ser portadoras inadvertidas de garrapatas, especialmente de las ninfas que pueden ser incluso muy pequeñas y difíciles de observar a simple vista.

«Cada verano observamos un aumento de la actividad de las garrapatas. Ya no hablamos de un problema exclusivo del medio rural: cada vez es más frecuente encontrarlas en parques urbanos, jardines y otros espacios verdes muy transitados. La prevención es clave para evitar tanto las picaduras como su entrada en los hogares», afirma el Dr. Rubén Bueno, entomólogo experto en artrópodos de interés sanitario y Director Técnico experto de Rentokil.

Un riesgo para personas y animales
Las garrapatas pueden transmitir diferentes enfermedades tanto a personas como a mascotas, por lo que su presencia no debe subestimarse. Detectarlas a tiempo y retirarlas correctamente es fundamental para minimizar riesgos y evitar infestaciones.

Entre las enfermedades vinculadas a la actividad de garrapatas, se puede destacar la Borreliosis o Enfermedad de Lyme, endémica en buena parte del norte de la Península Ibérica donde su incidencia ha crecido cerca del 200% en los últimos años, y la Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo, causada por un virus emergente que puede ser grave e incluso letal si no se lleva a cabo un tratamiento sintomático rápido y adecuado. En España los casos de la Fiebre Crimea-Congo comenzaron a detectarse en 2016 y han continuado apareciendo goteos de casos, especialmente en el oeste peninsular, como los registrados recientemente en Salamanca y Cáceres.

Cómo protegerse este verano
Rentokil recomienda:

  • Revisar el cuerpo y la ropa tras paseos o actividades en zonas con vegetación.

  • Emplear repelentes, tanto de uso tópico como en textiles, cuando se va a frecuentar zonas naturales donde se sospeche alta infestación.

  • Usar barreras físicas para dificultar que las garrapatas se adhieran al cuerpo, como pantalón y manga larga, calcetines por encima de la pernera del pantalón, o utilizar conta adhesiva de doble cara en tobillos para que las garrapatas se peguen allí

  • Inspeccionar a perros y gatos al volver de los parques.

  • Mantener jardines y zonas exteriores bien cuidados, con vegetación baja y bien podada, para reducir los lugares donde pueden refugiarse.

  • Acudir a profesionales especializados si se detecta la presencia de garrapatas en viviendas, jardines, terrazas o espacios públicos.

«Adoptar medidas preventivas y actuar desde el primer momento permite evitar que una garrapata aislada acabe convirtiéndose en un problema de mayor alcance», concluye Rubén Bueno.

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